Este proceso dura toda la vida. Permanentemente, el ser humano necesita incorporar nutrientes a los distintos niveles para crecer.

El crecimiento personal se produce como consecuencia de la incorporación de una serie de ingredientes a nivel físico, afectivo, intelectual y espiritual. Los tipos de ingredientes suelen estar presentes simultáneamente y frecuentemente interactúan. Sin embargo, hay una cierta secuencia en las necesidades a nivel físico, afectivo e intelectual que debe darse para obtener un crecimiento armónico.

En el niño lo primero que se incorpora es lo físico-sensitivo. Un bebé necesita en los primeros días alimento, higiene, ambiente tranquilo y ordenado y contacto físico. La intervención de la madre lleva habitualmente implícito el afecto, pero hasta pasados los 2-3 meses, el niño no es capaz de reconocer las manifestaciones afectivas.

Posteriormente, el niño comienza a incorporar elementos a nivel intelectual, inicia su aprendizaje. De manera esquemática, podríamos decir que la secuencia de introducción de elementos nutrientes al hablar de crecimiento en el niño sería: FÍSICO – AFECTIVO – INTELECTUAL

El crecimiento personal es un proceso que dura toda la vida. Permanentemente, el ser humano necesita incorporar nutrientes a los distintos niveles para crecer. En este aspecto no se diferencia del niño; sin embargo, la secuencia de introducción de los elementos es distinta en el adulto. Un ser humano adulto en su evolución utiliza la secuencia: FÍSICO – INTELECTUAL – AFECTIVO

El adulto necesita conocer el estímulo que provoca las sensaciones que, dando lugar a un determinado pensamiento, le activa las emociones que le conducen a la acción. El proceso completo sería: ESTÍMULO – SANSACIÓN – PENSAMIENTO – EMOCIÓN – ACCIÓN

En cambio, en los menores, la comprensión de las sensaciones y el pensamiento a que dan lugar lo realizan los adultos, dado que ellos no pueden todavía alcanzar el desarrollo intelectual que le lleve a la correspondiente comprensión. Los menores actúan solamente desde la sensación a la reacción emocional. La comprensión intelectual la realiza el adulto que lo acompaña. En este caso, el proceso sería: ESTÍMULO – SENSACIÓN – REACCIÓN EMOCIONAL – ACCION

Para favorecer el desarrollo en el niño deben introducirse elementos sensitivos de acogida y elementos intelectuales de orientación, de esta forma los afectos y sentimientos se adecuarán de manera positiva.