Los cambios físicos, sexuales, cognitivos, sociales y emocionales que ocurren en esta época pueden causar expectativas y ansiedad tanto a los niños como a sus familias.

Fuente: www.healthychildren.com

Los hijos y sus padres suelen tener dificultades con los cambios de dinámicas en las relaciones familiares durante la adolescencia, pero los padres siguen siendo un apoyo fundamental durante esta etapa.

Estas son algunas cosas que puede hacer:

  • Ayudar a su hijo a prever los cambios en su cuerpo.  Aprenda sobre la pubertad y explíquele lo que le espera. Tranquilícelo, explíquele que los cambios físicos y la sexualidad emergente son parte de un desarrollo normal y saludable. Dele espacio para hacer preguntas y permita que lo haga cuando esté listo. Cuando sea necesario, hable con el pediatra.
  • Inicie conversaciones tempranas sobre otros temas importantes. Mantenga abierta la comunicación sobre las relaciones saludables, el sexo, la sexualidad, el consentimiento y la seguridad (como por ejemplo, cómo prevenir una infección de transmisión sexual y un embarazo y el consumo abusivo de alcohol y drogas). Comience estas conversaciones durante la adolescencia temprana: esto creará una buena base para las conversaciones futuras.
  • Mantenga un tono positivo en las conversaciones con su hijo. Resalte las fortalezas. Celebre los éxitos.
  • Brinde apoyo y fije límites claros con grades expectativas (pero razonables). Comunique expectativas claras y razonables en cuanto al horario de volver a casa, los compromisos escolares, el uso de los medios digitales y la conducta, por ejemplo. Al mismo tiempo, dele gradualmente más oportunidades de mayor independencia, con el paso del tiempo y a medida que su hijo va asumiendo responsabilidades.  Los jóvenes con padres que tratan de alcanzar un equilibrio han demostrado tener índices más bajos de depresión y consumo de drogas.
  • Hable sobre conductas peligrosas (como la actividad sexual y el consumo de drogas) y sus consecuencias. Asegúrese de dar un ejemplo positivo.  Esto puede ayudar a los adolescentes a reflexionar o de tratar de tomar decisiones de antemano y prepararse para cuando surjan situaciones.
  • Honrar la independencia y la individualidad. Todo esto es parte de convertirse en un adulto joven. Recuerde siempre a su hijo que está disponible para ayudarlo cuando sea necesario.

Los años de adolescencia pueden parecerse a montar una montaña rusa. Al mantener relaciones positivas y respetuosas entre padres e hijos durante este período, ¡su familia puede (intentar) disfrutar el recorrido!